Somos el socio de crecimiento de fabricantes e instaladores de ventanas y aluminio. Trabajamos todo el camino comercial: desde que el cliente te encuentra hasta que te recomienda. Y parte de lo que cobramos depende de tus resultados.
Parte de nuestro precio depende de tus resultados.
Recordatorios, llamadas y mensajes hasta tener una respuesta.
Ejemplo ilustrativo
No es falta de trabajo. Es que nadie tiene asignado perseguir cada presupuesto ni contestar rápido a cada cliente nuevo.
Se envían y, si el cliente no contesta, nadie vuelve a llamar. Cada uno vale miles de euros.
Un contacto que entra por la web o WhatsApp y tarda un día en recibir respuesta ya ha pedido precio a otros.
Sin saber cuántos presupuestos salen y cuántos se firman, es imposible saber qué mejorar.
El seguimiento está en la cabeza o en el móvil de alguien. Si falta, se para.
Ficha de Google cuidada, una web que explica qué hacéis y cómo pedir precio, reseñas y anuncios solo en vuestra zona.
Cada contacto atendido en minutos, aunque estéis en obra, y con cita para la visita de medición.
Presupuestos que salen en uno o dos días, con opciones de precio y seguimiento automático hasta tener respuesta.
Reseñas pedidas el día del montaje, recomendaciones que se provocan y clientes antiguos que vuelven a comprar.
Cada mes, los números clave: contactos, visitas, presupuestos, cierres y de dónde viene cada venta.
Vemos cómo vendéis hoy, de la primera llamada a la firma, y medimos juntos el punto de partida: cuántos presupuestos enviáis y cuántos cerráis.
Montamos el seguimiento de cada presupuesto enviado: responsable, recordatorios y mensajes automáticos por WhatsApp y email.
Cada cliente nuevo recibe respuesta en minutos y una cita para la visita de medición, aunque estéis en obra.
Con el seguimiento funcionando, trabajamos el resto: ficha de Google, web, reseñas, anuncios y clientes antiguos.
Cobramos una puesta en marcha, una cuota mensual pequeña y una parte variable ligada a resultados que se pueden medir, empezando por los presupuestos que recuperamos. Lo calculamos juntos con vuestros números en la primera llamada.
Para trabajar bien con cada empresa, solo aceptamos unos pocos pilotos a la vez. Montamos el seguimiento sin coste y, si en 90 días no recuperamos ventas, no pagáis nada. Si las recuperamos, solo pagáis un porcentaje de esas ventas, cuando cobréis la obra.
Un pago único para montar el seguimiento, adaptado al tamaño de tu empresa.
Una cantidad fija y pequeña para mantener el sistema funcionando.
Un porcentaje ligado a resultados que se pueden medir, empezando por las ventas recuperadas. Se paga cuando tú cobras la obra.
Sin permanencia larga: 3 meses iniciales y después mes a mes. Las herramientas y los contactos quedan a tu nombre.
Calcular con mis númerosPorque conocemos vuestro ciclo: visita y medición, presupuesto, pedido, fabricación, montaje y cobro. Sabemos dónde se escapan las ventas.
No. Empezamos por ahí porque es lo que antes da resultados, pero trabajamos todo el camino comercial: captación, respuesta, presupuestos, fidelización y medición.
Un presupuesto que llevaba 7 días o más sin respuesta del cliente y se firma después de nuestro seguimiento. Queda registrado con fecha en el sistema, así que los dos vemos los mismos números.
No. Trabajamos con lo que ya usáis y añadimos solo lo necesario para el seguimiento.
Solo lo necesario para el seguimiento: presupuestos enviados, su estado y su importe. Firmamos un acuerdo de confidencialidad y tratamiento de datos.
Sí, pero después. Primero nos aseguramos de que no se pierde ningún contacto de los que ya os llegan.
Una reunión inicial y una revisión breve cada mes. El resto lo hacemos nosotros.
Quince minutos para contarnos cuántos presupuestos enviáis al mes y cómo los seguís. Te decimos si podemos ayudaros y calculamos con vuestros números lo que podríais recuperar.